Depuradora vertidos

Además de imponer una sanción, amenaza con revocar la autorización para verter las aguas residuales de la zona industrial Las Horcas por el precario funcionamiento de su depuradora

ANA CRISTINA MARTÍNEZ. Teruel
El polígono industrial Las Horcas de Alcañiz vierte actualmente sus aguas residuales sin depurar correctamente al monte a causa de una avería muy costosa de reparar en su planta depuradora. La inversión necesaria para solucionar el problema podría ascender a un millón de euros. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) amenaza al Ayuntamiento con anular la autorización para el vertido de las aguas residuales industriales.

El organismo de cuenca prevé sancionar al Ayuntamiento de Alcañiz, responsable del sistema de depuración, por incumplir las condiciones de la autorización de los vertidos, si no se resuelve la situación con urgencia. No se trata de la primera vez que esta institución se propone penalizar al Consistorio por verter agua sin el debido tratamiento. Sin embargo, en esta ocasión, el trámite sancionador va acompañado de una advertencia: si no se toman medidas, podría revocarse el permiso de vertidos que posee el polígono.

Desde el Ayuntamiento admiten que la planta depuradora de Las Horcas no cumple correctamente su función y explican que se encuentran realizando una serie de memorias técnicas para estudiar el arreglo. Sin embargo, según el concejal de Medio Ambiente, Miguel Ángel Gracia, de IU, las posibles soluciones que proponen los expertos “no son asumibles” por las arcas municipales, cuyo presupuesto para 2009 asciende a 24 millones de euros. “Arreglar la depuradora del polígono comporta un gasto muy elevado, tanto que está fuera de las posibilidades del Consistorio”, aseguró Gracia.

Los técnicos que han analizado el problema han propuesto dos alternativas. Por un lado, existe la posibilidad de construir una nueva depuradora y, por otro, se podrían desviar mediante un colector los vertidos a la planta urbana que actualmente depura las aguas de la ciudad. Desde el Ayuntamiento prefieren la segunda alternativa ya que, de este modo, se ahorrarían el coste del personal y el mantenimiento necesarios para hacer funcionar correctamente una segunda depuradora en Alcañiz.

Según el edil de IU, los problemas en la depuración de los vertidos de las industrias ubicadas en el polígono Las Horcas se deben “a la falta de mantenimiento y a la dejadez” que ha sufrido la estación desde la anterior legislatura, con equipo de gobierno del PP. Como consecuencia, actualmente hay filtros que se embozan y maquinaria estropeada que dificultan el trabajo de la planta.

Por su parte, la portavoz del PP en el Ayuntamiento, Yolanda Vallés, negó las acusaciones de Gracia y consideró que los problemas están causados porque la depuradora “se ha quedado vieja”. “Del mantenimiento se encargaba, igual que ahora, la empresa de gestión de aguas y los técnicos no reseñaron ningún fallo en su labor”, insistió la portavoz. Vallés no descartó que, mientras el PP gobernó en Alcañiz, la depuradora sufriera algún problema, “pero -según dijo- todos se subsanaron”.

A pesar de los fallos, el agua sin depurar y, por lo tanto, sin cumplir la normativa vigente se sigue vertiendo al arroyo ubicado en el paraje de Val de Cepero, que discurre tras el polígono. Además, parte del caudal ha sido canalizado por agricultores de la zona, que aprovechan este recurso para regar sus campos, confiados de que se trata de agua limpia.