Su trabajo sobre la estructura de los copos de nieve y cómo ésta es afectada por la temperatura y la humedad lo desarrolla en una cámara especial de laboratorio no más grande que un refrigerador pequeño. Knepp puede hacer crecer copos de nieve todo el año. La temperatura de su cámara va desde unos 40 grados Celsius bajo cero hasta unos 40 sobre cero.
Knepp y Paul Shepson están estudiando los cristales de los copos de nieve y el por qué se dan transiciones abruptas en sus formas a temperaturas diferentes. Las diferencias que observan no sólo explican por qué dos copos de nieve nunca son idénticos, sino que también van a ser de utilidad para su investigación sobre el ozono en la región del Océano Ãrtico.
En la superficie de todo hielo hay una capa muy delgada de agua líquida. Aún cuando el hielo se encuentre bien por debajo del punto de congelación del agua, siempre está presente esta capa delgada de agua que existe en forma líquida. Por eso, el hielo es tan resbaladizo. Esta capa delgada de agua existe en la parte superior y en las laterales de un cristal de copo de nieve. Su presencia causa que el cristal tome formas diferentes a medida que cambian la temperatura y la humedad. Los cristales de los copos transitan a otras formas, y a veces vuelven a la original, al producirse estos cambios.
Lo importante es que el espesor de esta capa delgada de agua es lo que dicta la forma general que asume el cristal del copo de nieve.
Este conocimiento tiene utilidad práctica para los trabajos de Knepp y sus colegas sobre el ozono atmosférico, que abarca también al ozono presente a poca altura.
Ozono hielo
El agua previamente tratada con ozono para la fabricación del hielo o hielo liquido, se utiliza en múltiples aplicaciones, conservación de pescados y mariscos, hielo liquido, venta de hielo, etc.
El hielo en la conservación de alimentos como es sabido se utiliza cada vez más, en el pescado fresco tiene mucha importancia debido a los tiempos que transcurre en los barcos, cámaras, hasta el consumidor final.
El ozono permanece congelado alargando su tiempo de vida y reacción por la baja temperatura y la ausencia de contacto con el aire y el oxigeno, fundiéndose lentamente proporciona sus cualidades únicas como poderoso bactericida, virulicída y fungicida, incrementando y mejorando los tiempos de conservación de los diferentes alimentos. El ozono no altera el pH de los productos ni sus condiciones organolépticas.
En los barcos que faenan en alta mar utilizan para la fabricación del hielo agua de mar esta agua que es ozonizada previamente a la fabricación del hielo, queda totalmente desinfectada con la aplicación del ozono.
Todos los estudios realizados desde hace décadas en diferentes países los resultados demuestran las diferencias que existen cuando los alimentos están almacenados con hielo ozonizado.