Sobre los costes de mantenimiento que acarreará la planta, que cuenta con un sistema de potabilización que utiliza ozono en lugar de cloro, el concejal de medio ambiente admite que serán más caros que hasta ahora. “El presupuesto para el mantenimiento, que era de 1,3 millones, aunque se adjudicó con una rebaja, ya prevé este aumento de los costes”, que se incrementan sobre todo por el precio de los filtros que se utilizan y que servirán para evitar el característico sabor a cloro que hoy en día tiene el agua de la traída.

En todo caso, González Dopeso dice que no renunciarán a usar esta moderna instalación como así hacen ayuntamientos como el de Santiago, donde pese a tener este sistema de ozonización no se utiliza, según comentó el edil.

Director de planta
La puesta en marcha de la nueva potabilizadora también requiere la contratación de personal con la formación y titulación necesaria, según se estipula en el contrato. Así la empresa Gestagua, que tiene ya adjudicada provisionalmente la concesión, ha publicado anuncios en los que busca director para la planta, un ingeniero que estará encargado de coordinar los recursos y establecer las líneas generales de funcionamiento de la instalación.

El contrato, que tiene una duración de un año prorrogable a otro más, también exime al Concello de ocuparse directamente de realizar trabajos de mantenimiento, aunque indica que debe estar informado en todo momento de cuantas incidencias se puedan producir durante la prestación del servicio.

También existe un fuerte compromiso de conservación en uno de los hoteles de Barcelona, La Florida. Lugar de reunión de la alta sociedad española, con sus numerosas obras de arte de vanguardia y evidente opulencia, consigue mantenerse alejado del ajetreo y bullicio de Barcelona. Situado en la apacible montaña del Tibidabo, la más alta de la zona, ofrece a sus huéspedes vistas magníficas de la ciudad desde la tranquilidad de un refugio rural. El agua de la piscina, purificada a base de ozono, manifiesta el deseo de los clientes de combinar el lujo con la preocupación por la naturaleza.

Las cadenas de hoteles han utilizado sus conocimientos para ofrecer lujo a sus clientes y ahora están incorporando otro aspecto importante a su oferta con sus principios ecológicos y compromiso con la protección del planeta. Dotado de un esplendor más característico de los hoteles en Roma, el hotel HI de Niza constituye otro ejemplo de cómo un hotel boutique moderno puede satisfacer las más altas expectativas de sus clientes y mantener sus principios ecológicos. Situado en un tramo de playa de 200 metros de longitud y con un menú que solamente contiene alimentos orgánicos, su diseño busca adaptarse a la simplicidad de su entorno natural. Aunque se encuentra a tan solo unos pasos del Promenade des Anglais y las principales atracciones turísticas de la ciudad, su principal objetivo es la relajación gracias a un diseño innovador a partir de nueve conceptos de entornos diferentes.

Sin embargo, a día de hoy, no parece que haya hoteles en Londres capaces de competir con los del resto de Europa. Los diseñadores de hoteles innovadores no solo están reevaluando lo que los clientes esperan de los hoteles de lujo sino que también buscan maneras en las que puedan disfrutar de un refugio ecológico que a su vez se encuentre cerca de todas las comodidades de la ciudad.