
La molécula ozono con carácter oxidante elimina virus, bacterias y otros microorganismos
Miembros del grupo de investigación de la UAL que dirige Amadeo Rodríguez, recordaron que en el termino municipal de Almería se tratan todas las aguas residuales para evitar su vertido al mar. Incluso después de ese tratamiento se reutilizan, tras su depuración terciaria con ozono, en la agricultura, en el riego de zonas verdes y en el mantenimiento de varios ecosistemas.
La depuración afecta tanto a las aguas residuales de naturaleza doméstica, que se llevan la mayor parte de las labores de tratamiento, como a las aguas residuales de carácter industrial, que constituyen un mínimo porcentaje debido al tejido económico de la ciudad.
Almería cuenta con más de una veintena de depuradoras. En estas se aplica el tratamiento de las aguas residuales con ozono. Para esto, en primer instancia “se realiza el tratamiento secundario habitual que comprende la eliminación de materias gruesas por rastrillado, eliminación de arenas y espumas, y sedimentación en decantadores para la separación de lodos. Los lodos se degradan mediante la fermentación y se puede emplear en la elaboración de abonos, y los gases desprendidos se queman y se pueden utilizar como combustibles”, según detallaron los expertos.
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El grupo interdisciplinar, procedente en su mayoría del Departamento de Ingeniería Química de la UAL, pretende diseñar y construir un sistema integrado fotocatálisis-biológico a escala de planta piloto. El reto sería combinar la fotocatálisis solar (detoxificación de aguas mediante la aplicación de luz ultravioleta) y la depuración biológica (la que emplea fangos adaptados a la naturaleza química de los contaminantes).
Esta segunda modalidad es la que más se suele utilizar para limpiar aguas con sustancias tóxicas biodegradables, como es el caso de las depuradoras urbanas; sin embargo, resulta ineficaz cuando se trata de eliminar compuestos tóxicos persistentes como plaguicidas, residuos industriales, pinturas, pesticidas, etc. Igualmente hay determinadas sustancias, conocidas como contaminantes emergentes (fármacos y productos de cuidado personal), para las que también son insuficientes los modos convencionales.
Proceso integral y combinado
Este sistema, al ofrecer un tratamiento completo, resulta más eficaz que otros en los que sólo se recurre a una técnica, ya sea fotolítica o empleando sustancias químicas (ozono, cloro, etc). Por otro lado, resultaría más barato que los que se aplican actualmente para este tipo de residuos no biodegradables. A lo que hay que añadir que se trata de uno de los métodos más favorables para con el ecosistema, dado que emplea energía limpia, procedente del sol, y tratamientos oxidantes totalmente naturales, basados en lechos y fangos activos. Concretamente, en este caso, el análisis de la depuración biológica se realizaría a través de biorreactores de membrana con fangos adaptados a la naturaleza química de los contaminantes, que actuarían como filtro natural para degradar dichas sustancias.
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El grupo interdisciplinar, procedente en su mayoría del Departamento de Ingeniería Química de la UAL, pretende diseñar y construir un sistema integrado fotocatálisis-biológico a escala de planta piloto. El reto sería combinar la fotocatálisis solar (detoxificación de aguas mediante la aplicación de luz ultravioleta) y la depuración biológica (la que emplea fangos adaptados a la naturaleza química de los contaminantes).
Esta segunda modalidad es la que más se suele utilizar para limpiar aguas con sustancias tóxicas biodegradables, como es el caso de las depuradoras urbanas; sin embargo, resulta ineficaz cuando se trata de eliminar compuestos tóxicos persistentes como plaguicidas, residuos industriales, pinturas, pesticidas, etc. Igualmente hay determinadas sustancias, conocidas como contaminantes emergentes (fármacos y productos de cuidado personal), para las que también son insuficientes los modos convencionales.
Proceso integral y combinado
Este sistema, al ofrecer un tratamiento completo, resulta más eficaz que otros en los que sólo se recurre a una técnica, ya sea fotolítica o empleando sustancias químicas (ozono, cloro, etc). Por otro lado, resultaría más barato que los que se aplican actualmente para este tipo de residuos no biodegradables. A lo que hay que añadir que se trata de uno de los métodos más favorables para con el ecosistema, dado que emplea energía limpia, procedente del sol, y tratamientos oxidantes totalmente naturales, basados en lechos y fangos activos. Concretamente, en este caso, el análisis de la depuración biológica se realizaría a través de biorreactores de membrana con fangos adaptados a la naturaleza química de los contaminantes, que actuarían como filtro natural para degradar dichas sustancias.
