El retorno del mar de Aral

Mar de Aral

¿Quién no ha visto las espectaculares imágenes de barcos varados en medio de la estepa? ¿Cómo olvidar un testimonio tan elocuente de la desertificación y la sequía? Durante años, el agonizante mar de Aral ha servido de icono del desastre ecológico manufacturado

Ahora la situación ha dado un vuelco: el gran lago de Asia Central ha dejado de contraerse y experimentado una modesta aunque notable recuperación; una buena muestra de cómo, si hay voluntad, se pueden reparar los estropicios ambientales.

El sino del cuarto mar interior más grande del mundo constituye una acusación inapelable de las políticas desarrollistas ejecutadas sin miramientos con el medio ambiente. Su cuenca fue vaciada por canales trazados en la era soviética, con la finalidad de irrigar extensos cultivos de algodón (casi siete millones de hectáreas). El clima regional pagó las consecuencias: privados de su efecto moderador, los veranos se tornaron más tórridos, los inviernos más gélidos y prolongados, y las estaciones más secas; aparte de las tormentas de polvo levantadas con los sedimentos de su lecho. Y a nosotros nos legó unas dolorosas enseñanzas de cara a estos tiempos de trasvases. …

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